El Soldado Imperial: El Combatiente Desconocido

Al servicio del Imperio Galáctico

Durante largos años la figura del soldado de asalto imperial o “stormtrooper” ha sido la imagen por excelencia del Imperio Galáctico. Desde su primera aparición abordando la Tantive IV hasta su derrota en los bosques de la Luna de Endor, sus blancas armaduras fueron la seña de identidad del poder del Emperador en la gran pantalla.

A pesar de que a ojos del espectador tales soldados fueron los principales componentes del Ejército Imperial, cabe destacar también un componente fundamental y muchas veces obviado de las fuerzas armadas del Imperio: Los soldados de infantería del Ejército Imperial.

Pese a sus numerosas apariciones, los soldados de asalto eran considerados un cuerpo de élite, solamente destinado a los frentes más duros y a las operaciones más complicadas. Prueba de ello es su presencia en la Batalla de Scarif, la de Yavin y la de Hoth, por ejemplo. Esos choques armados tuvieron consecuencias inmediatas para la galaxia y sirvieron para torcer el rumbo de la guerra, todos y cada uno de ellos.

Tres soldados posando en el campo de batalla.

Sin embargo, lejos de la gloria de los campos de batalla más famosos de la Guerra Civil Galáctica, un buen puñado de hombres y mujeres también sirvieron en las filas del Imperio en conflictos más sombríos y no tan vistosos. La galaxia siempre ha sido un lugar muy vasto, poblado por muchas especies y facciones, muchas luchando por el control de varios sistemas, por su independencia o por la conquista. En esos entornos en los que la guerra era sucia, larga y monótona entraba en juego el otro gran componente del Imperio Galáctico: El Ejército Imperial.

Formado normalmente por reclutas jóvenes, estos soldados formaron el grueso de las fuerzas del Imperio, especialmente en sus primeros años de expansión tras la instauración del Nuevo Orden. Su principal tarea era la de subyugar los mundos que se oponían al mandato del Emperador. En la mayoría de casos eran miembros de las fuerzas de defensa locales de planetas o sistemas que habían luchado durante las Guerras Clon y que, al finalizar el conflicto, fueron incorporados dentro del organigrama del nuevo Ejército Imperial.

Cartel de propaganda de las fuerzas imperiales.

A pesar de que eran un cuerpo del ejército separado de los soldados de asalto, muchas veces les proporcionaban apoyo para así multiplicar su efectividad en el campo de batalla. A medida que más y más planetas caían bajo el yugo del Imperio, estos soldados fueron reequipados como soldados de asalto o sustituidos por los mismos. Aun así este cuerpo del ejército permanecería como un pilar fundamental de la maquinaria de guerra imperial.

El equipo de un soldado imperial

Uniforme de un soldado del Ejército Imperial. Su capa le delata como un miembro de los soldados de pantano, también llamados soldados de barro.

Como podemos apreciar, el uniforme estándar del soldado imperial consistía en un conjunto de piezas de ropa, armadura y armas similar al de los soldados de asalto, aunque más simple que el de sus compañeros. Aunque era mucho más parecido a la armadura que solían utilizar los oficiales imperiales, compartiendo varios componentes de la misma.

Unos de los elementos característicos de este uniforme eran tanto el respirador como las gafas, equipo que permitía al soldado filtrar toxinas y proteger sus ojos de las inclemencias del campo de batalla.

Una característica muy llamativa de este conjunto (que también compartían con los Soldados Costeros o «Shoretroopers») era el hecho de que incorporaban piezas de color en el bíceps derecho para denotar rango o condición. Por ejemplo: el color rojo indicaba que era un soldado, mientras que el blanco identificaba al militar como un médico de combate. Los soldados de pantano (llamados informalmente «soldados de barro») de la 224ª División Acorazada también llevaban una capa que prevenía que el barro se colara entre las juntas de su armadura.

Una característica muy llamativa era el uso extensivo de fundas para almacenar varios cargadores de munición. Eso se podría deber al hecho de que estos soldados pasaban largas temporadas fuera de las líneas de retaguardia y debían llevar siempre consigo generosas cantidades de munición, especialmente en frentes como el de Mimban.

El armamento de estos aguerridos combatientes solía incorporar los rifles bláster E-10, E-11, E-22 y SX-21, además de rifles bláster pesados DLT-19 y pistolas EC-17.

Mimban: El infierno embarrado de la 224ª División Acorazada

A pesar de que la antigua 224ª del Gran Ejército de la República luchó junto a los mimbaneses contra la Confederación de Sistemas Independientes (o Separatistas) para prevenir que estos últimos minaran los recursos del planeta, la situación dio un vuelco total años más tarde cuando el Imperio se propuso minar el mismo recurso que los separatistas habían intentado extraer durante las Guerras Clon.

 

Soldados de barro en Mimban.

Con la instauración del Nuevo Orden de Palpatine y con la Doctrina Tarkin bajo el brazo, los soldados de la 224ª tuvieron que luchar contra sus antiguos aliados durante doce largos años con el objetivo de establecer un régimen leal al Emperador. En esa época el Borde Exterior era víctima de la mano dura imperial, el cual aumentó la presión sobre sus lejanos sistemas para que alimentaran el gigante en el que se estaba convirtiendo el Imperio Galáctico.

Sin embargo, el Ejército Imperial no estaba preparado para las tácticas de guerrilla del Frente de Liberación Mimbanés capitaneado por Iasento. Ese factor, sumado a la poca información que tenían los imperiales sobre el terreno que iban a invadir, convirtieron Mimban en un campo de batalla oscuro, confuso y sangriento, en el que la guerra de posiciones y el combate de guerrillas tomó una relevancia capital.

Las fuerzas mimbanesas, aunque con mucha menos tecnología y estando en inferioridad numérica, consiguieron hacer frente a las tropas imperiales al no luchar contra ellos en un combate convencional. Sus tácticas guerrilleras demostraron estar a la altura del desafío, además de que estaban plenamente adaptados al entorno casi tóxico del planeta y conocían el terreno como la palma de su mano.

Guerrilleros mimbaneses del Ejército de Liberación Mimbanés.

 

En un esfuerzo por romper las líneas enemigas, el Ejército Imperial desplegó numerosos vehículos pesados para aplastar de una vez por todas a la resistencia en Mimban, Sin embargo, la dificultad del terreno no jugó a favor de tales vehículos.

Se desconoce quién acabó como vencedor, aunque se puede afirmar que fue el Imperio, debido a que tal batalla sucedió muchos años antes de la Batalla de Yavin. El Frente de Liberación Mimbanés estaba, a la práctica, solo.


 

 

 

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